La ascensión al Puy Dôme en el Tour de 1964 es recordada por la enconada lucha entre Raymond Poulidor y Jacques Anquetil. Una etapa con final en lo alto de este antiguo volcán, a 1415 metros, al que se llega tras once kilómetros, de  los cuales los cinco últimos tienen una pendiente del 13%.

El puerto del Puy Dôme arranca con Julio Jimenez y Federico Bahamontes, que en esos momentos no son candidatos a la victoria, en cabeza. Pero quienes darán ese día el espectáculo ante los 75.000 espectadores que llenan la carretera será Poulidor y Anquetil. Estos dos, codo con codo, no logran distanciarse entre ellos ni media rueda y a pesar de los gritos de ánimo del público, de Geminiani de un lado y de Magne del otro, aún puede oírse el asfixiante respirar de uno y otro corredores. Seguir leyendo