Que el Tour es un icono para Francia es más que evidente. Forma parte de su ADN y lo usan fantásticamente en su afirmación como país y en la promoción turística de los diferentes Departamentos por donde pasa.

Prueba de su fortaleza es que ha superado dos guerras mundiales, largas y duras, muy duras, que podrían haberlo enterrado definitivamente.

Pero no fue así, afortunadamente en ambos casos supieron sobreponerse al desastre y unir fuerzas para seguir adelante.

La guerra

El año 1939 representa el inicio del conflicto bélico cuando la Alemania nazi ataca primero a Polonia, en septiembre de ese año, y ocho meses después, en mayo inicia su ataque contra Bélgica, Holanda y Francia . En junio de 1940 París es ocupado, el gobierno de Vichy decide colaborar con el invasor y firma un armisticio con Alemania. A resultas de eso Francia queda partida en dos, mediante una línea que no puede franquearse sin autorización del ocupante. El Tour peligra. Seguir leyendo