Categoría: Mis crónicas (página 1 de 14)

Explico aquí rutas que he realizado personalment en bicicleta de carretera o de montaña.

Que el Tour es un icono para Francia es más que evidente. Forma parte de su ADN y lo usan fantásticamente en su afirmación como país y en la promoción turística de los diferentes Departamentos por donde pasa.

Prueba de su fortaleza es que ha superado dos guerras mundiales, largas y duras, muy duras, que podrían haberlo enterrado definitivamente.

Pero no fue así, afortunadamente en ambos casos supieron sobreponerse al desastre y unir fuerzas para seguir adelante.

La guerra

El año 1939 representa el inicio del conflicto bélico cuando la Alemania nazi ataca primero a Polonia, en septiembre de ese año, y ocho meses después, en mayo inicia su ataque contra Bélgica, Holanda y Francia . En junio de 1940 París es ocupado, el gobierno de Vichy decide colaborar con el invasor y firma un armisticio con Alemania. A resultas de eso Francia queda partida en dos, mediante una línea que no puede franquearse sin autorización del ocupante. El Tour peligra. Seguir leyendo

Eugène Christophe más allá del dolor

Eugène Christophe es uno de los iconos ciclistas de esos primeros años del Tour, en concreto, y del primer ciclismo en general.  En su dilatada carrera ciclista, que se desarrolló entre 1904 y 1926 con la única interrupción de los tres años de la Primera Guerra Mundial, ganó 7 títulos de campeón de Francia de ciclocross, una Milán-san Remo, 2 Bordeaux-Paris y un Paris -Tours, además de sumar 11 participaciones en el Tour. Una anécdota de su relación con la grande Boucle es que fue su primer maillot “amarillo” aunque nunca lo llegó a ganar. Seguir leyendo

Anécdotas del primer Tour de France

Tras la publicación en el períódico L’Auto de la convocatoria para el primer Tour, el día 19 de enero de 1903, Henri Desgrange fue dando a conocer aspectos como el reglamento, modo de participación, costes de inscripción, etc. Pasada la euforia inicial llegan los momentos de duda, de miedo al fracaso. Los colaboradores de Desgrange realizan los primeros reconocimientos de las rutas, y llegan los primeros informes sobre carreteras en mal estado, con hoyos considerables y fango. En los caminos y pueblos por los que ha de transitar poca luz y muchos perros vagabundos. Un panorama sombrío.

Las primeras inscripciones se resisten y Desgrange modifica algunas cosas: la duración, que pasa de un mes a 19 días, el precio de la inscripción se fija en 10 Francos, las jornadas de reposo serán de una a  tres después de cada etapa, los que abandonen en una etapa podrán seguir en carrera pero fuera de la clasificación final. La cuestión es facilitar un número suficientemente digno de participantes. Seguir leyendo

Antes del primer Tour

Reconozco que me apasiona la historia del Tour de Francia, y que esos primeros años de quimera, de aventura, de riesgo me llaman como lo hacen las sirenas con los capitanes de navío en alta mar. Es una atracción de aquellas difíciles de salir, siempre hay un nuevo detalle, una nueva anécdota que, en color sepia, te ayuda a comprender mejor como era el ambiente y las carreteras por donde circulaban esos primeros “Forzados de la carretera“, como diría Maurice Genin (*).

Y es que, visto desde la perspectiva de más de cien años, la idea de pensar no solo en organizar un Tour que diera la vuelta a Francia, sino de imaginar también alguna de las carrera que se organizaron también en esos años de finales del siglo diecinueve, principios del veinte, es realmente impresionante.

Han pasado ya esos años cercanos a 1850, en que los velocípedos han comenzado a marcar el camino que habrán de seguir después las primeras bicicletas, cuando nace Pierre Giffard. Un hombre de buena familia que tardará aún varios años en interesarse en ellas y entrar apasionadamente en el mundo del periodismo y el ciclismo.  Hasta ese momento a penas se interesará por la transformación del velocípedo en bicicleta, gracias a la invención de los pedales, de la rueda libre y de la cadena, y poco consciente será de la organización de la primera carrera en ruta, el 7 de noviembre  de 1869 entre París y Rouen. Seguir leyendo

Reseñando Bombero El Afilador

Tratar el tema de la utilización de substancias potenciadoras del rendimiento en el deportista o, siendo muy directo usar productos dopantes para rendir más, es un tema delicado, tabú. Nadie quiere hablar de ello, es como hurgar en una herida mal curada. Por eso cuando alguien lo hace, como lo ha hecho Fran Reyes en su artículo titulado “Bombero” que aparece publicado en el segundo volumen de El Afilador, pues creo que es positivo.

En la historia se expone, de forma muy  bien hilvanada y a través de diferentes personajes y situaciones, como el dopaje se haya presente incluso en las categorías inferiores del ciclismo. “La primera vez que creí ver el dopaje fue en juveniles” así comienza el artículo. Seguir leyendo

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