Hablábamos en un post anterior sobre las increíbles anécdotas de Raymond Poulidor, y en él veíamos algunos ejemplos de mala suerte o desgracia que sufrió Poulidor a lo largo de su dilatada carrera.

Hoy vamos  ver algún episodio más de esa mala suerte. El destino puede ser injusto pero al final es el que es.

Tour 1964

Tres días después de la etapa Andorra- Toulouse, en la que el mecánico Loulou empujó con tanta fuerza a Poulidor que este fue de bruces al suelo, se desarrollaba la etapa Peyrehorade – Bayonne. Una contrarreloj individual de 42,5 km que podía significar una posibilidad para Poulidor de recuperar puestos en la clasificación, e incluso poder optar al maillot amarillo. Cosa que no fue, por que Jacques Anquetil ganó la crono, Seguir leyendo