¿Cómo era una bicicleta en 1927? , viendo nuestras bicicletas actuales, con cuadros de carbono, llantas ligerísimas, sillines anatómicos y antiprostáticos, podemos pensar que siempre ha sido así cuando en realidad la bicicleta, como tantas otras cosas, ha sufrido una profunda evolución desde sus primeros modelos hasta la actualidad.

Nos cuenta André Leducq, dos veces ganador del Tour (1930 y 1932)  como era su bicicleta en 1927, sí, aquella sobre la que Marcel Bidot le aconsejaba no poner pie en tierra cuando subiera el Tourmalet por que no seria capaz de arrancar de nuevo.

Veamos como la describe:

Debía de pesar, no dice Leducq, de diez a doce kilos. El cuadro tenía unas líneas armoniosas y el manillar estaba hecho a mano, el tubo, relleno de resina o de arena, y era moldeado a la forma deseada por el corredor. El sillín era de cuero y de la marca Brooks, rústico y sólido, de los que duraban años.

 

Manillar de bicicleta antigua

Manillar de bicicleta antigua

Para ablandar los sillines, cuando eran nuevos, los prestaban a los jóvenes amateurs para que los usaran. Ellos estaban agradecidos por la confianza y los pros podíamos disponer de un material más cómodo. Imagínate, si hoy le damos vueltas y vueltas a la comodidad del sillín con las maravillas que tenemos como debía de ser entonces.

No se ve muy cómodo, ¿no?

Sillín y manillar eran propiedad del corredor, que los llevaba consigo en los cambios de equipo y que adaptaba a la bicicleta que este le facilitaba.

Comenta el dos veces ganador del Tour que al examinar una bicicleta de la época se observa a veces, enrollado al tubo vertical delantero, una manguera de caucho que hacia la función de mancha.  Una vez desenrollada esta manguera se abría un pequeño grifo al final de cuadro …. y en nueve de cada diez ocasiones se  podía comprovar que no funcionaba 🙁

detalle del ingenioso sistema para engrasar la cadena.

Detalle del ingenioso sistema para engrasar la cadena.

Otro detalle curioso es que en la parte inferior del tubo del sillín se encontraba el engrasador de la cadena ( ver imagen de la izquierda). Este terminaba en una forma de croissant y contenia una reserva de aceite que iba cayendo gota a gota sobre la cadena a lo largo de la ruta.

Imagino que cada cierto tiempo al abrir la llave y hacer girar los pedales lubricaban y conseguían alargar la vida de la cadena y de esos dos, tres piñones que llevaban montados.

Esta invención, como la anterior, no funcionaban demasiado bien y  como bien dice Leducq no han superado al progreso, siendo descartadas.

Los pinchazos eran un problema recurrente por lo que debajo del sillín se colocaba un neumático de repuesto, que complementaba los dos que llevaban cruzados en el tronco.  Y para inflar la ruedas tenían una bomba colocada tras el pedalier y que se fijaba con bridas. Debido a las sacudidas era frecuente perderla a lo largo de la ruta.

Delante del manillar se instalaba el portabidones, que permitía llevar dos bidones con el preciado líquido hidratante.  En la siguiente imagen puedes ver como iban colocados. Sobretodo en los primeros años del Tour, en los que el corredor tenía que ser totalmente autosuficiente en lo referente a su alimentación sin poder recibir ayuda externa, este tema era de vital importancia.

 

Bicicleta y portabidones

Bicicleta y portabidones.

Y en caso de problemas en las ruedas, cuyas llantas eran de madera, cómo se solucionaban los posibles problemas que surgían?. Pues bien, llevaban entre 7 y 8 radios fijados con chaterton(*) en el tubo horizontal del cuadro.  Esto era de utilidad sólo para la rueda delantera puesto que, según cuenta Leducq, no era posible en caso de emergencia aflojar el buje de la rueda trasera.

Llanta de madera

Llanta de madera

Una llave para enderezar y tensar los radios la situaban atada al cuadro, y en el maillot el corredor llevaba una llave para el pedalier y un tubo de chatterton para enganchar los neumáticos en caso de pinchazo.

El ingenio y la habilidad personal de cada corredor era lo que les hacía sobrevivir día tras día en la mayor prueba ciclista del mundo. Ser capaces de reparar no un pinchazo si no tres y cuatro a lo largo de la jornada, inventarse sistemas como los descritos para engrasar la cadena, ser capaz de soldar el cuadro si este se rompía (¿recuerdas aquella anécdota que se cuenta siempre, creo que ocurrió bajando el Tourmalet y que comportó tener que ir a buscar un herrero para reparar a toda velocidad la bicicleta?)

Horas y horas encima de la bicicleta, a menudo en trayectos nocturnos, o polvorientos y bacheados, a veces con lluvia y barro, todo ello para recorrer las etapas maratonianas que por aquel entonces planificaba Desgrange.

Más información:

Bicicletas clásicas

Un gran saludo ciclista.

Xavier Obis

Me apasiona el ciclismo, la lectura ¡ porqué no unirlo todo !

Colaborador en www.lescosesbones.com/blog

(*) Substancia aislante adhesiva, compuesta fundamentalmente de gutapercha, alquitrán  y resina, usada a veces en la fabricación de cintas aislantes y en algunos tipos de cables.

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¿Cómo era una bicicleta en 1927?
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¿Cómo era una bicicleta en 1927?
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Explico en este post, a partir de los que cuenta la biografia de André Leducq, cómo era una bicicleta de competición en 1927. Así podràs comparar con lo que tenemos hoy en día.
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